Efecto domino

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

 

Dicen que”Las palabras mueven, pero el ejemplo arrastra”, y lo vemos muy claramente en este Evangelio. La misión de Juan, era llevar a todos los que lo rodean, a Cristo. Era dar testimonio de la verdad. Esta misión la realizó al inicio de palabra, pero tomó más efecto cuando la hizo vida; cuando con su testimonio pudo llevar a sus discípulos, al verdadero maestro. Él era consciente de que todo lo que hacía tenía un efecto en los demás.

Seamos conscientes de que todo lo que hacemos, deja huella en los demás. No debemos de ser indiferentes con nuestros actos, debemos de ser conscientes de que todo lo que hagamos edifica o destruye a los que nos rodean. Pero no debemos actuar para que los demás digan que somos unos tipazos, unos líderes, unos santos; debemos actuar para que en nosotros vean a Dios mismo. Actuar desinteresadamente, sólo por amor a Dios.

Nuestro testimonio, al dejar una huella en los demás, no permanece solamente en esa persona; sino que ella podrá también dar testimonio de aquello que vio y escuchó. El testimonio, sea bueno o malo, tiene efecto domino.

Ese es el secreto, queridos amigos, que todos estamos llamados a experimentar. Dios espera algo de ti. ¿Lo habéis entendido? Dios quiere algo de ti, Dios te espera a ti. Dios viene a romper nuestras clausuras, viene a abrir las puertas de nuestras vidas, de nuestras visiones, de nuestras miradas. Dios viene a abrir todo aquello que te encierra. Te está invitando a soñar, te quiere hacer ver que el mundo contigo puede ser distinto. Eso sí, si tú no pones lo mejor de ti, el mundo no será distinto. Es un reto.
(Homilía de S.S. Francisco, 30 de julio de 2016).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.

Haré una visita al Santísimo, pidiéndole la gracia de ser un fiel imitador suyo y trataré de vivir este día siendo consciente de que mis actos dejan huella.

Despedida

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.

 

Related posts

*

Top