Familia: “La escuela de Bellas Artes más importante”, dice Arzobispo

Por Blanca Ruiz

MADRID, 02 Nov. 15 / 11:35 am (ACI).- El Arzobispo de Madrid, Mons. Carlos Osoro, ha enviado su carta pastoral semanal en la que habla de lo vivido durante las semanas del sínodo de los Obispos en Roma sobre la vocación y misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo.

Mons. Osoro anima a “encender la luz que nos ha entregado Jesucristo en medio del mundo, y muy en concreto en medio de las familias, para disipar toda clase de oscuridad, teniendo la seguridad de que se pueden vencer las tinieblas por muy fuertes y cerradas que fueren”, por eso ha calificado a la familia cristiana de “la escuela de Bellas Artes más importante”.

El Arzobispo ha definido la familia como “la primera escuela de humanidad, es la estructura vital de la sociedad”. “La familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, comunidad de vida y de amor, tiene cuatro cometidos: forma una comunidad de personas, que asumen el compromiso de servir a la vida, que participan en el desarrollo de la sociedad y que asumen con todas las consecuencias la vida y misión de la Iglesia”, asegura.

El Prelado apunta a que es dentro de la familia donde “aprendemos y se diseña nuestra persona”, ahí “se ha manifestado con plenitud en Jesucristo”.

“¡Qué valor tiene descubrir esta escuela de Bellas Artes que es la familia cristiana!”, “ahí la Iglesia doméstica se convierte en casa abierta, acogedora, accesible, que entrega siempre esperanza y curación, que ilumina, que indica metas y que hace percibir el amor misericordioso de Dios”, apunta en la carta.

En la familia, “la cultura del descarte no tiene sitio”. “El matrimonio y la familia no son una utopía, son una realidad, ya que sin ellos el ser humano estaría abocado a la soledad más grande y angustiosa”, apunta.

En ese sentido el Arzobispo de Madrid ha pedido ir al encuentro de las familias “en su situación real, acogerla y acompañarla”.

De los días del Sínodo, Mons. Osoro ha destacado varios puntos, entre ellos: “La experiencia eclesial que ha alcanzado lo más profundo de mi vida: una Iglesia en marcha, que camina con los hombres, que se mantiene donde el Señor la puso, en medio del mundo y en todos los caminos y situaciones de los hombres”.

También la libertad para “poder decir en la familia eclesial lo que vemos de la familia en los diversos lugares del mundo en los que anunciamos el Evangelio, lo que nos preocupa”, “sin miedos a ser mal interpretados, con toda verdad, expresando los motivos de nuestra visión, así como el juicio que hacemos sobre los mismos y las actuaciones a las que nos mueven”.

La “experiencia de fraternidad” y la “experiencia de la verdad y la belleza de la familia como Iglesia doméstica” también han sorprendido al Arzobispo de Madrid que “crece cada día más en esa comunión que refleja el misterio del amor de la Santísima Trinidad, que sirve a la vida y participa en la misión de la Iglesia”.

Pero especialmente ha subrayado la “experiencia viva y fuerte de la acción del Espíritu Santo”, que “caminando juntos con espíritu de colegialidad y sinodalidad como Iglesia, hemos sabido leer la realidad con los ojos de la fe y con el corazón de Dios, descubriendo en el depósito de la fe una fuente viva en la que nos saciamos para iluminar y donde nos hemos dejado conducir por Él”.

Related posts

*

Top