Papa Francisco pidió el abrazo de la Virgen de Luján para seguir caminando

Con motivo de la 46º Peregrinación Juvenil a Luján realizada el sábado 3 de octubre, el Papa Francisco manifestó ser un peregrino más que pide a la patrona de Argentina que los abrace porque “queremos seguir caminando”.

“Estamos haciendo de manera virtual esta peregrinación juvenil a Luján. Tristes y apesadumbrados por todos los problemas que se están generando continuamente. La gente que sufre, enferma, tantos muertos y tantos problemas que pesan en el corazón nuestro y muchas veces sentimos como una desilusión grande y ganas de tirar la toalla”, expresó el Pontífice.

“¿Cuántos de nosotros hemos visto hermanos, amigos, parientes que se han ido? Pero miramos a la Virgen y decimos: ‘Madre, queremos seguir adelante’, pero necesitamos que nos des fuerza, esa fuerza de madre que Tú nos das”.

“Por eso le decimos: ‘Madre, abrázanos. Queremos seguir caminando’” y “desde aquí los acompaño, desde aquí peregrino con ustedes a Luján, como lo hacía cuando estaba allá, desde Luján mismo. Desde aquí rezo con ustedes y desde aquí también yo digo: ‘Madre, abrázanos. Queremos seguir caminando’”, insistió el Papa Francisco.

El Santo Padre invitó a que “cada uno de nosotros sienta en esta peregrinación esa ternura de Madre que nos da fuerza para poder seguir caminando”.

“Con todos ustedes rezo: ‘Madre, queremos seguir caminando’ y le pido a Ella que nos cuide a todos y nos dé su ternura de Madre para seguir caminando”, concluyó el Papa Francisco.

Durante la transmisión por las redes sociales y medios de comunicación de la 46º Peregrinación Juvenil a Luján se generaron unas 200 mil conexiones en simultáneo

Los peregrinos virtuales participaron en momentos de oración, entrevistas, testimonios y siguieron el recorrido virtual de la imagen de Nuestra Señora de Luján, que en años anteriores encabezó la caminata de 70 kilómetros.

Cada una hora se rezó por una intención especial y los peregrinos pudieron hacer llegar sus peticiones en las páginas web del Santuario de la Virgen de Luján y de la Peregrinación Juvenil a Luján.

A las 7:00 p.m. y luego del rezo del Rosario, los peregrinos participaron de la Eucaristía online presidida por el Arzobispo de Buenos Aires, Cardenal Mario Poli; y concelebrada por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), Mons. Oscar Ojea; el Arzobispo de Mercedes-Luján, Mons. Jorge Scheinig; y los obispos auxiliares de Buenos Aires: Mons. Joaquín Sucunza, Mons. Enrique Eguía y Mons. Gustavo Carrara.

En su homilía, el Cardenal Poli expresó que cada peregrino lleva a la Virgen en su mente y en su corazón, “y la recibimos alegres en nuestras casas y le pedimos que comparta nuestras cosas, nuestra vida”.

“Su presencia doméstica es la que más le cabe a la madre. Su sola imagen siempre nos remite a su hijo, Jesús, porque todo en ella refleja el Evangelio de su hijo, y lo hace más fácil y entrador”, aseguró.

“El Papa Francisco nos enseña que al pie de la Cruz, en la hora suprema de la nueva creación, Cristo nos lleva a María: Él nos lleva a Ella porque no quiere que caminemos sin una madre, y el pueblo lee en esa imagen materna todos los misterios del Evangelio”, explicó.

El Cardenal Poli aseguró que es en el Santuario de Nuestra Señora de Luján “donde los peregrinos nos soltamos a llorar de alegría, porque nos encontramos con la que nos anima en el camino”.

“Es aquí donde el cansancio recibe el bálsamo de su mirada maternal, por eso nos gusta tanto mirarla largo rato y dejarnos mirar por ella”.

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