Tag Archives: meditacion del dia

¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida!

¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida!

Hoy, Cristo reprende a dos ciudades de Galilea, Corozaín y Betsaida, por su incredulidad: «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, (…) se habrían convertido» (Mt 11,21). Jesús mismo da testimonio en favor de las ciudades

El que no toma su cruz y me sigue detrás no es digno de mí

Hoy Jesús nos ofrece una mezcla explosiva de recomendaciones; es como uno de esos banquetes de moda donde los platos son pequeñas “tapas” para saborear. Se trata de consejos profundos y duros de digerir, destinados a sus discípulos en el centro de su proceso de formación y preparación misionera (cf. Mt 11,1). Para gustarlos, debemos

Seréis odiados de todos por causa de mi nombre

Hoy, el Evangelio remarca las dificultades y las contradicciones que el cristiano habrá de sufrir por causa de Cristo y de su Evangelio, y como deberá resistir y perseverar hasta el final. Jesús nos prometió: «Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28,20); pero no ha prometido a los

Tres cosas a considerar

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio Así como Jesús llama a los doce apóstoles también nos llama a nosotros por nuestros nombres. ¿Me siento elegido, llamado? ¿Siento que Cristo realmente me llama? Hoy leemos que aparte de llamarlos les da el poder para expulsar demonios y curar enfermedades y dolencias; pero, no

Salir a su paso tal como soy.

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio Cristo, en cada momento, nos está buscando para sanarnos. Él cruza hasta “la otra orilla”, solo para encontrarse con nosotros. Lo que Él quiere es estar dentro de nosotros, sacar toda oscuridad y llenarnos de luz. Nosotros tenemos que salir “desde el cementerio” de nuestro interior.

No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos

Hoy nos impresiona la afirmación rotunda de Jesús: «No todo el que me diga: ‘Señor, Señor’, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial» (Mt 7,21). Por lo menos, esta afirmación nos pide responsabilidad en nuestra condición de cristianos, al mismo tiempo que sentimos la urgencia

Top