Un amor inagotable

Medita lo que Dios te dice en el Evangelio

Nuestro corazón se encuentra en constante búsqueda, movido por el deseo de encontrar un fundamento para nuestras vidas, ansioso de tener una respuesta a dudas y problemas, esperanzado de encontrar la curación a sus heridas o enfermedades.

El Evangelio nos muestra que Jesús, el Hijo de Dios, es el fin de esa búsqueda. Nos dice que su amor no tiene un punto de llegada, que la fuerza de su amor es inagotable. Se compadeció de más de cinco mil hombres, dio la paz a sus discípulos que se encontraban en una tempestad y terminada una travesía, recorre pueblos para que todas las gentes vayan a Él. El corazón del Señor aún palpita de amor por cada hombre; quiere tocar tierra en la puerta de cada corazón; quiere recorrer cada lugar y que pongamos delante de Él todo lo que somos, todo lo que tenemos.

Este hecho exterior que nos narra el Evangelio nos habla a nuestro interior, a nuestra realidad. El silencio del Señor quiere hablar a lo íntimo de nuestro ser, quiere revelarnos una verdad. Quiere mostrarnos para qué ha venido, por qué se ha hecho hombre. También desea hacernos un llamado. Nos llama a descubrirlo, a ir tras Él y que toquemos la orla de su manto, de su presencia amorosa e íntima, para que continuemos nuestra travesía acompañados, guiados y sanados por Él, Camino, Verdad y Vida. Para que nuestro presente y nuestra vida, sean sostenidos por su amor.

«Cada uno está llamado a contribuir con coraje y determinación, en la especificidad de su papel, a respetar los derechos fundamentales de cada persona, especialmente de las “invisibles”: de los muchos que tienen hambre y sed, que están desnudos, enfermos, son extranjeros o están detenidos, que viven en los márgenes de la sociedad o son descartados. Esta necesidad de justicia y solidaridad tiene un significado especial para nosotros los cristianos, porque el Evangelio mismo nos invita a dirigir la mirada a los más pequeños de nuestros hermanos y hermanas, a movernos a la compasión y a trabajar arduamente para aliviar sus sufrimientos.»
(Mensaje a la conferencia internacional Los derechos humanos en el mundo contemporáneo, S.S. Francisco, 10-11 de diciembre de 2018).

Diálogo con Cristo

Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.

Propósito

Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación. 

Hoy haré quince minutos de oración ante el Santísimo, poniendo todo lo que soy y lo que tengo ante Él, escucharé lo que me tenga que decir.

Despedida

Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.

Amén.

¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!

Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Related posts

*

Top

Enjoy this blog? Please spread the word :)

RSS
Follow by Email
Facebook
Google+
http://radiopentecostesrd.com/un-amor-inagotable">
Twitter
YouTube