Vatileaks: Vaticano se pronuncia sobre nuevos libros y supuestos escándalos financieros

Por Alvaro de Juana

VATICANO, 04 Nov. 15 / 10:37 am (ACI).- El P. Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede, ha señalado esta tarde en Roma que “el Vaticano está procediendo sin incertidumbres en el camino de la transparencia y de la buena administración”.

El también director de la Oficina de Prensa, realizó estas declaraciones a través de la web de Radio Vaticano (que fueron enviadas a la prensa) con motivo de la próxima publicación de dos libros escritos por los periodistas italianos Luigi Nuzzi y Emiliano Fittipaldi; y cuyo contenido son documentos robados y conversaciones privadas grabadas entre el Papa Francisco y sus colaboradores que hablarían de las finanzas de la Iglesia.

“La publicación de dos libros que tienen como argumento instituciones y actividades económicas y financieras vaticanas es objeto de curiosidad y de comentarios difundidos”, dice el P. Lombardi. “Una buena parte de aquello que se ha publicado es el resultado de una divulgación de noticias y documentos de por sí reservados y por tanto de una actividad ilícita que está perseguida penalmente con decisión de las autoridades vaticanas competentes”.

Así, “la publicación de una gran cantidad de informaciones diferentes, en gran parte relacionadas con una fase de trabajo ya superada, sin la necesaria posibilidad de profundizar y evaluar de manera objetiva, parece en su lugar el resultado –por desgracia querido en buena parte- de crear la impresión contraria, donde reina una permanente confusión, y la falta de transparencia o de la búsqueda de intereses particulares o incorrectos”.

En este sentido, recordó que “el camino de la buena administración, del buen hacer y de la transparencia continúa y procede sin incertidumbres”. “Evidentemente es esta la voluntad del Papa Francisco y no falta en el Vaticano quien trabaja para ello con plena lealtad y con todas sus fuerzas”, aseguró.

Sobre el contenido de las obras, el vocero explicó que “se puede decir que en buena parte se trata de informaciones ya conocidas, aunque la mayoría con menos amplitud y detalle, pero sobre todo se observa que la documentación publicada es en su mayoría relativa a un notable compromiso de recoger datos e informaciones puestos en marcha por el mismo Santo Padre para desarrollar un estudio y una reflexión de reforma y mejora de la situación administrativa del Vaticano y de la Santa Sede”.

Por otra parte, el P. Lombardi explica que no se trata «en su origen, de informaciones obtenidas contra la voluntad del Papa o de los responsables de las distintas instituciones sino, en general, de información obtenida o suministrada con la colaboración de esas mismas instituciones, con el fin de cooperar en un objetivo positivo y común».

A su vez, recordó que una de estas dos instituciones fue la llamada COSEA, la Comisión de Estudio de las estructuras económicas y organizativas de la Santa Sede, que fue instituida por Francisco el 18 de julio de 2013.

En este sentido, indicó que “una gran cantidad de informaciones de tal género es estudiada, comprendida e interpretada con cuidado, equilibrio y atención”. “A menudo hay posibles lecturas diversas a partir de los mismos datos”, reconoció.

Uno de los temas de los que más se habla en los libros es de los bienes materiales de la Iglesia. “Bienes que en conjunto son muy grandes, tienen en realidad la finalidad de sostener en el tiempo la actividad de servicio de muchísimas gestiones de la Santa Sede o instituciones conectadas, sea en Roma, sea en las diversas partes del mundo”.

“Los orígenes de las propiedades de estos bienes son varias y están a disposición desde hace tiempo; también los instrumentos adaptados para conocer la historia y los desarrollos”.

Otro de los temas con los que polemiza el libro es el destino de los donativos recogidos cada año en el llamado Óbolo de San Pedro (donativos de los fieles en todo el mundo).

El P. Lombardi explica que “sus tareas son varias, también según las situaciones, a juicio del Santo Padre, a quien el Óbolo es dado con confianza por los fieles para sostener su ministerio”.

“Las obras de caridad del Papa para los pobres son ciertamente una de las finalidades esenciales” y él mismo “puede evaluar las urgencias y el modo de responder a ellas, a la luz de su servicio para el bien de la Iglesia universal”.

El P. Lombardi asegura que “el servicio del Papa abarca también la Curia romana, sus iniciativas fuera de la Diócesis de Roma, la comunicación de su magisterio para los fieles en las diversas partes del mundo también pobres o lejanas, el apoyo a las 180 representaciones diplomáticas pontificas en el mundo, que sirven a las Iglesias locales e intervienen como los agentes principales para distribuir la caridad del Papa en los diversos países, así como representantes del Papa ante los gobiernos locales”. En definitiva, “la historia del Óbolo muestra todo con claridad”.

Sobre los dos libros y las informaciones que contienen señaló que “a lo largo del tiempo estos temas regresan periódicamente, pero son siempre ocasiones de curiosidad o de polémicas”.

“Se necesitaría tener seriedad para profundizar en las situaciones y problemas específicos, en modo de saber reconocer lo mucho que es del todo justificado y normal y bien administrado” y distinguir dónde se encuentran los inconvenientes a corregir, la oscuridad a iluminar, las verdaderas malas conductas o ilegalidades que hay que eliminar”.

El vocero del Vaticano recuerda también que el camino de reformas iniciado por el Papa Francisco es un trabajo “difícil y complejo”.

Por último, aclaró que la Oficina del Promotor de Justicia del Tribunal del Estado de la Ciudad del Vaticano, con motivo de un informe de la Autoridad de Información financiera, en el mes de febrero de 2015, comenzó a investigar una serie de operaciones de compraventa de títulos y transacciones por parte de Gianpietro Nattino, presidente de la Administración del Patrimonio de la Santa Sede”, para lo que se pidió “la colaboración de las autoridades italianas y suizas”.

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